-Sssshhh, no digas nada. Las palabras emocionadas salen de la boca demasiado de prisa y suelen terminar diciendo cosas que no son del todo verdaderas. Y debemos ser respetuosos con las palabras, porque son la vasija que nos da la forma. El hacha del verdugo no cortaría y la hoguera de la intolerancia no quemaría si no estuvieran sustentadas por palabras falsas. ...Es la palabra lo que nos hace humanos, lo que nos diferencia de los otros animales. El alma está en la boca. ...Pero las palabras no deben ser como la miel, pegajosas y espesas, dulces trampas para moscas incautas, sino como cristales transparentes y puros que permitan contemplar el mundo a través de ellas.
Rosa Montero
Rosa Montero
Historia del rey transparente
Comentarios
Publicar un comentario